Reflexión-es, por Daniel Dahlhaus

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Divididas apreciaciones de la responsabilidad estatal, desmedidos señalamientos hacia las autoridades municipales, viralización en redes -me atrevo a decir- en razón 9 de cada 10 ciudadanos capitalinos que manifiesta su opinión acerca de la evidente problemática de la basura en nuestra verde Antequera.

Como toda problemática sea cual sea su índole en nuestro Estado, hay que hacer el desdoble de ella para entenderla a profundidad; sin morbo, sin saña, sin juicios sumarios de esos que permean en las redes emitidos –en algunos casos- bajo el anonimato y –en otros tantos- bajo una participación delegada como lo manifiesta Euclides Sánchez en su clasificación de participación ciudadana.

Mi desdoble es en tres escenarios, que se apegan a mis opiniones vertidas  -dicho sea de paso- en diversos portales de noticias objetivos así como en mis cuentas personales y que en su veredicto final la responsabilidad de peso es la última, me explico.

El primero: la responsabilidad civil del gobierno a nivel Estado es de suma importancia pues el deposito de las 800 toneladas que generan los 26 municipios que depositan su basura (sin clasificar) en la colonia Vicente Guerrero, Zaachila es un tema que compete entre otras entidades estales a la SEGEGO (SECRETARIA GENERAL de GOBIERNO) para la negoción, a la SEMADESO (SECRETARÍA DEL MEDIO AMBIENTE, ENERGÍAS Y DESARROLLO SUSTENTABLE, de nueva creación por cierto) para la valoración del impacto ambiental, para la generación de alternativas y concientizar a municipios en educación ambiental, esto por abordar de manera muy general en lo competente al orden de gobierno estatal.

El segundo: en el orden municipal me valdré de la numerología para plantear el escenario y a modo de general “alguito” de colapso (mientras lees esto estimado lector o lectora). El municipio de Oaxaca y conurbados depositan cerca de 800 toneladas de residuos sólidos en Zaachila de manera diaria, de 13 agencia municipales pertenecientes al municipios ninguna clasifica la basura (hasta pasados días), por familia se generan de entre 3 a 8 kilogramos de basura diariamente; el 60% de está es orgánica (se puede utilizar para composta, genera

ción de energía por la emisión del gas metano como en muchos países primermundistas) un 20% reciclable, arrojando la devastadora cifra de un 20% restante como basura neta y neta no es broma. La problemática el presidente actual ya la conocía, sucede que nunca había colapsado como ahora.

La tercera: la herencia cultural que recibimos del hogar –que ahora ya no es un secreto- (véase en nuestras calles) acerca del manejo de basura nos ha alcanzado, siempre se supo; mas nunca se concientizo, justamente con tristeza lo pienso, la frustración me acompaña, bien dice el dicho “Como buen mexicano todo al último momento” y agregaría “…o cuando ya no hay de otra”.

Nos hemos dado cuenta que la pose en redes ni es ya rentable para quienes la usan de plataforma ni es tampoco real. Se acercan Ac´s con perfiles ambientalistas, actores políticos oportunistas aunado a la gran apatía participativa de la ciudadanía. La reglamentación se aproxima, los bandos municipales están instrumentándose pero… ¿usted ciudadan@ te encuentras listo y convencid@? A menos en esta ocasión esta es mi reflexión.

Twitter: @DanielDahlhaus

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