Denuncian manejo de “basura” como instrumento político

0
182

El Consejo Ciudadano Metropolitano para el desarrollo sostenible de Oaxaca, denunció el manejo de la “basura” como instrumento político y la falta de estrategias  para evitar riesgos en materia de salud pública así como el daño a ecosistemas.

Aseguran que la problemática ambiental se defe afrontar con responsabilidad de forma metropolitana incorporando al sector de Desarrollo Urbano, encabezado por SEDATU-SINFRA a quienes los obliga la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano. Marco en el cual se debe garantizar la participación ciudadana.

Es decir, la “basura” debe contemplarse como  un instrumento de corresponsabilidad, y de oportunidades para diversos sectores, buscando incorporar la participación ciudadana en la gestión integral.

Conminan a la sociedad actual a no debe tolerar más inacciones o acciones sin justificación y sin estrategias que pongan en riesgo la salud pública y el daño a los ecosistemas qué ya de por sí presentan una carga antropogénica que ignora la sustentabilidad de la Zona Metropolitana

A continuación reproducimos el posicionamiento en forma íntegra:

CONSEJO CIUDADANO METROPOLITANO PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. 31 de agosto de 2017

Pronunciamiento público: 

Oaxaca de Juárez en las últimas dos décadas ha tenido un crecimiento poblacional, urbano, de servicios y por ser la capital del estado ha dejado de funcionar como ciudad o municipio de manera separada o aislada; por el contrario, Oaxaca forma parte de una Zona Metropolitana donde se presentan altas tasas de crecimiento poblacional, un desarrollo urbano sin orden, con una globalización de los mercados, sin planeación metropolitana, con un marco jurídico insuficiente, lo que en general da como resultado una real ingobernabilidad urbana.

En cuanto a la sustentabilidad; sus cuatro componentes principales, como son el agua potable, el tratamiento de las aguas residuales, el aire limpio y el tema de la basura, se han venido atendiendo de manera parcial por algunos municipios (muy pocos) pero NO con un enfoque y estrategia de carácter metropolitano. Los cuatro servicios públicos han tenido su propia crisis; a) el agua potable les llega a las colonias, cuando mejor les va cada tres días, aunque en general la espera es de una o hasta dos semanas, su crisis anual se presenta en los meses de febrero a mayo de cada año; b) las aguas residuales reciben un tratamiento insuficiente y siguen contaminando el Río Atoyac y el Río Salado, además de contaminar los campos agrícolas conde se produce una buena parte de los alimentos que se consumen en la zona metropolitana; c) el aire de la zona metropolitana ya se encuentra en parámetros preocupantes que están a punto de rebasar los índices permitidos por las normas de la materia; d) en cuanto a la “basura”, hoy como hace un mes y como hace algunos meses y como hace ya más de 10 años, se encuentra en una crisis de ingobernabilidad que puede llegar a ser una emergencia sanitaria y poner en riesgo el equilibrio ecológico de la Zona Metropolitana.

La llamada “basura”, lo es, debido a que se revuelve lo que se pudre y lo que no se pudre, los residuos de origen orgánico se mezclan con los residuos de origen industrial o inorgánico y se obtiene la “basura”. Cuando, por sentido común y por conveniencia administrativa, sanitaria, económica y productiva deben ir separados, de lo contrario tiramos insumos, materias primas y muchas oportunidades de generar empleos, además del fin principal que mantener limpia nuestra casa, nuestra calle, nuestra colonia, nuestra ciudad y nuestra Zona Metropolitana.

La suspensión de servicios de recogida y alejamiento de basura a cargo de los Servicios Públicos del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez es indicadora de un conjunto de problemáticas que rebasan a la sola acumulación de basura y que lleva a la formación de nuevas situaciones, como el impacto a la estabilidad de condiciones de vida, la distorsión de la imagen pública de la ciudad a nivel mundial y de riesgos a la salud.

El territorio de las cuencas hidrológicas de los ríos Salado y Atoyac sufren impactos ambientales múltiples que arrastran desechos de 17 ciudades, y al menos 160 asentamientos, que concentran en la ciudad de Oaxaca residuos de arrastre además de una producción de “basura” reconocida en más de mil toneladas cada día. El campo de esta situación es resultado de un proceso de Metropolización, que integra desarrollos intensos de cambio de uso del suelo para una población que ya no tiene límites definidos por la jurisdicción, que requiere de movilidad y servicios compartidos y que, obedece a las dinámicas de crecimiento económico y demográfico, hasta ahora, sin planificación.

La instancia responsable es el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, con el involucramiento de Dependencias del sector público federal y del gobierno estatal, los 22 municipios que conforman la Zona Metropolitana de la Ciudad de Oaxaca, la iniciativa privada, la academia y la sociedad civil. La situación ha hecho crisis, como si estuvieran totalmente ausentes del desempeño de sus deberes institucionales y legales, por supuesto éticos. Las autoridades no se han dotado de medios y elementos de ordenación e inversión con respecto a la distribución de áreas para uso humano y económico, reservas territoriales, y áreas destinadas a la restauración de la aptitud de servicios ambientales, y de participación ciudadana para garantizar la aplicación del gasto público; organizado en base a prioridades de desempeño que eviten la situación actual. Al respecto se reconoce la urgencia de actuaciones firmes, de gran valor de importancia.

El retiro, manejo y disposición adecuada de la “basura” acumulada en la ciudad. Esta medida puede permitir a un costo imprevisto y muy alto: el recuperar la fluidez de espacios públicos saludables, sin embargo, no debemos recuperar la normalidad del estado de cosas anterior a esta crisis, sino evitar que vuelva a ocurrir.

La exclusión del manejo de la “basura” como un instrumento político, sino como un instrumento de corresponsabilidad, y de oportunidades para diversos sectores, buscando incorporar la participación ciudadana en la gestión integral.

La convocatoria al diseño de Políticas, Estrategias y acciones, con amplia participación social (frente a la evidencia de la baja o nula capacidad de actuación de los tres órdenes de gobierno), que con un enfoque metropolitano, incluya al menos los siguientes enfoques:

La generación de “basura” es un tema de urgente y necesaria solución que incluye a los diversos municipios que forman la Zona Metropolitana, como en el caso de la dotación de infraestructura para servicios de abasto eléctrico (biogás), de agua y drenaje, de movilidad y transporte entre otros; el de Gestión integral de residuos sólidos y de manejo especial, son una responsabilidad compartida para evitar una emergencia sanitaria.

Diseñar un proceso de manejo y aprovechamiento de los RSU con un horizonte de corto, mediano y largo plazo, para evitar la repetición de la situación actual, ya que estamos ante un asunto de interés público, no especializado, ni secreto, ni marginal con respecto a los necesarios espacios de reflexión, debate y diseño participativos.

La sociedad oaxaqueña dispone de experiencias y capacidades en el tema, que no debe ser considerado solo de especialistas. La Reducción de consumo de productos ricos en “basura”, la Recuperación de materiales residuales y la Reutilización innovadora de estos, es un logro de la Invención social. Se dispone de diversas iniciativas y planteamientos, de los que se reconoce capacidades, expertos y especialidades para dotarnos de los elementos técnicos y sociales, políticos y administrativos, adecuados. Es muy urgente este dialogo entre gobierno y sociedad, no hay razón política, ética ni humana para evadir esta colaboración conjunta.

Se destaca la importancia de conocer el desempeño de la Gestión Integral de Residuos que se ha venido desarrollando en el estado de Jalisco y de la ciudad de Mérida, entre otros, en el que se destaca la formación de un Organismo Público Descentralizado, propiedad de municipios conurbados y que realiza eficiencia la recuperación, el transporte, transformación y comercialización de productos derivados de la “basura”. La perspectiva no puede enfocarse solamente en la proliferación de nuevos basureros a cielo abierto o de Rellenos Sanitarios.

En toda política pública, debe incluirse el tema de participación y de insumo-producto con rigor técnico, económico y administrativo, que incluye al manejo del agua, el saneamiento de los cauces, que hasta ahora siguen funcionando como canales de colecta de basura y desechos orgánicos.

Las autoridades deben de transparentar e informar a detalle, los avances, compromisos y gestiones realizadas en torno al Programa Nacional para la Prevención y Gestión integral de Residuos, de la SEMARNAT, que dispone de medios y recursos financieros para realizar estudios y proyectos, establecer obras, dotarse de maquinaria y equipamiento con el fin de asegurar un correcto manejo de los Residuos Sólidos Urbanos.

Los sucesos que han traído a la situación actual, al contrario de una actuación racional e inteligente, hace evidente el bajo desarrollo de la política y la gobernanza y la coordinación intergubernamental. Se requiere de un liderazgo que asegure la colaboración de las mejores voluntades, las prioridades de la sociedad y de las mejores capacidades para la puesta en marcha de una visión compartida, hacia una mejor vida para todos.

La sociedad actual no debe tolerar más inacciones o acciones sin justificación y sin estrategias que pongan en riesgo la salud pública y el daño a los ecosistemas qué ya de por sí presentan una carga antropogénica que ignora la sustentabilidad de la Zona Metropolitana

La problemática se debe afrontar de forma metropolitana, incorporando al sector de Desarrollo Urbano, encabezado por SEDATU-SINFRA a quienes los obliga la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano. Marco en el cual se debe garantizar la participación ciudadana.

Es tiempo de abordar la gestión urbana de la Zona Metropolitana de manera coordinada entre el Sector Ambiental, el sector Salud y el sector de Desarrollo Urbano, además de los 22 municipios involucrados.

Por la Comisión organizadora para la constitución del

CONSEJO CIUDADANO METROPOLITANO PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Lucero Vásquez Raymundo; Alba Flor Villarreal Hernández; Susana  Alejandre Ortiz; Carlos González Santiago; Manuel Suarez; María Elena García López; Esteban Ortiz Rodea; Alejandro Flores Hernández; Víctor Velasco López; Saúl Ramírez Bautista; Jesús Dirceo Ríos Maldonado; Ricardo Ramírez Domínguez; Lorenzo González; Suely Adriana Santa Ana Pérez.

Deja un comentario