Caso Raúl Cervantes “enciende” a panistas en Oaxaca

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FOTO: INTERNET

Para la ex diputada federal Eufrosina Cruz Mendoza el nombramiento del nuevo fiscal general que fue debatido en su momento, tiene altibajos que pueden superarse si el ejecutivo designa a otra persona como procurador General de la República.

Recordó que como compañera de bandada con Ricardo Anaya en la 62 legislatura federal, la discusión de la reforma Político-Electoral causó mucho revuelo con la respecto al artículo 16 transitorio del 102 constitucional.

Muchos nos opusimos cuando se debatió ese transitorio específicamente cuando  contemplaba más senadores, Anaya propuso reducir esa cantidad  para que los legisladores del PRI  acompañaran la reforma político-electoral propuesta por el PAN en ese momento.

Los acuerdos fueron los siguientes, el PRI apoyaría la reforma electoral propuesta por el PAN a cambio de que los azules apoyaran  la reducción en el número de senadores, esto para aprobar el famoso artículo transitorio en el pleno de la cámara de diputados.

Después se trasladó al Senado, donde generó un debate por el pase automático del procurador como nuevo fiscal, antes contemplado por el artículo 88, hoy incluido en el artículo transitorio que fue aprobado por Ricardo Anaya con 65 senadores, por eso al PRI-Gobierno no le alcanza el número de votos en el senado para confirmar a Cervantes como nuevo fiscal.

Atribuyó que la discusión al interior del Congreso de la Unión respecto al nombramiento de Cervantes como fiscal general, fue impulsada por la sociedad civil, donde reclama la cercanía del actual Procurador con el presidente de la República.

El actual diputado federal Luis León el nombramiento de Raúl Cervantes, tampoco está de acuerdo en que haya un fiscal a modo que proteja los posibles actos de corrupción en los siguientes años, encubrimiento transexenal, por ello la modificación al artículo transitorio constitucional. Porque ahora se dan cuenta del error que se cometió en su memento.

Es de sabios reconocer los errores, por eso la urgencia de hacer el cambio mediante una negociación con el PRI: no vamos a aceptar la instalación de la mesa directiva hasta que acepten el cambio del transitorio del artículo 102 constitucional para que Cervantes se convierta en Fiscal General.

El diputado federal también se declaró ajeno al nombramiento de Ernesto Cordero como presidente de la mesa directiva del Senado; que compete a los senadores resolver el problema.

En opinión del especialista Carlos Ramírez la insistencia gubernamental para imponer al procurador Raúl Cervantes Andrade como fiscal de nueve años en pase automático podría tener cuando menos tres escenarios:

1.- Las cosas son como son y el gobierno a fuerzas quiere sentar a Cervantes como fiscal a cargo, también de la oficina anticorrupción. En este sentido, el gobierno saliente buscaría un blindaje para ahuyentar no sólo investigaciones sino castigos contra funcionarios señalados por casos de corrupción. A Cervantes le tocaría frenar investigaciones en el último año de Peña Nieto, todo el sexenio próximo y dos del que le sigue. Así, la fiscalía será un factor real de poder para frenar o imponer funcionarios.

2.- Las cosas son como no son: se trataría de una maniobra de distracción para obligar al PAN y al PRD a quemar por adelantado su arsenal político para las elecciones presidenciales. El caso Cervantes ya fracturó al PAN, le dio horas de ventaja al PRI con la designación del panista Ernesto Cordero como presidente de la mesa directiva e hizo perder los estribos al presidente nacional panista y precandidato presidencial Ricardo Anaya. Si este escenario gana, entonces el PRI impondrá a Cervantes,

3.- Las cosas reales están detrás de las apariencias. La existencia de una iniciativa presidencial reciente que se deslinda del pase automático le da al presidente Peña Nieto los argumentos para señalar que la decisión de imponer a Cervantes sería del PRI en el congreso y no directa del presidente. Pero si el debate es más intenso sobre el carácter de Cervantes como la tapadera transexenal de casos de corrupción, entonces en el escritorio presidencial hay otro nombre de fiscal que sería la verdadera carta. En el camino, Cervantes habría de desgastar a los partidos, aparentar la victoria opositora de que la fiscalía no sería tapadera y en los hechos poner en la fiscalía a un funcionario del sistema que hiciera lo mismo que Cervantes, pero ya sin su carga conflictiva.

En este contexto, el columnista Ricardo Alemán sostiene que Anaya siempre avaló el pase directo del procurador a fiscal general, toda vez que la Reforma fue aprobada por el Senado el 3 de diciembre de 2013 con 106 votos a favor, 15 en contra y una abstención: 37 de los 38 legisladores de la bancada del PAN en el Senado dieron su aprobación. La única que no votó, por ausencia, fue Martha Elena García Gómez.

Días después, la reforma fue turnada a la Cámara de Diputados –entonces presidida por Ricardo Anaya–, donde fue aprobada con 409 votos a favor, 69 en contra y tres abstenciones. Luego, regresó al Senado, donde fue ratificada el 13 de diciembre con 95 votos a favor, 11 en contra y dos abstenciones.

Todo a pesar de que los legisladores del PAN sabían que el primer Fiscal General sería priista. En ese tiempo titular de la PGR era Jesús Murillo Karam, a quien liquidó el caso Ayotzinapa.

La segunda oportunidad que tuvo el PAN para frenar el pase de un “Fiscal carnal” fue el 26 de octubre de 2016. Peña Nieto había designado a Raúl Cervantes Procurador General, en sustitución de Arely Gómez. Sin embargo, Cervantes aún debía ser ratificado por el Senado.

Los senadores del PAN sabían que Raúl Cervantes es un hombre cercano al presidente; que fue el abogado de la campaña de Peña Nieto en 2012; que es primo del ex consejero jurídico de la presidencia, Humberto Castillejos Cervantes y del titular de la Conade, Alfredo Castillo Cervantes. Es más: hasta llevaba 4 años siendo senador del PRI.

Aún así, a sabiendas de que el llamado “pase automático” lo convertiría en Fiscal, el Senado ratificó a Cervantes como Procurador, con 82 votos a favor y sólo 3 en contra.

Ninguno de los legisladores del PAN votó en contra, a pesar Ricardo Anaya era presidente de Acción Nacional. Ningún senador del PAN calificó a Cervantes como un “Fiscal carnal”. Nadie exigió que el próximo Fiscal no tenga vínculos partidistas.

Hoy, el PAN se dice opositor vehemente del “pase automático” de Cervantes a la Fiscalía, y Ricardo Anaya atribuye los trabajos periodísticos que exhiben su patrimonio a un intento de “desprestigiarlo” por no aprobar al “Fiscal carnal”.

Anaya miente de nuevo. El “pase automático” se avaló cuando él presidía la Cámara de Diputados. Y Cervantes fue ratificado por los senadores panistas cuando él ya presidía el partido.

 

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